FANDOM


Para los mormones, los propósitos de la vida sobre la tierra son muchos y son complejos, pero se pueden resumir de esta manera: estamos sobre la tierra para progresar en ciertos aspectos y para ser probados. Al venir a la tierra, tomamos algunos pasos importantes en nuestra vida eterna. Los mormones creen que pueden progresar eternamente, y que nuestras vidas sobre la tierra incluyen decisiones que nos afectarán por la eternidad.

Aspectos Positivos de Venir a la TierraEditar

Dos de los dones más grandes de Dios son el albedrío y el cuerpo físico. El albedrío fue dado a todos antes de nacer en esta tierra, pero para recibir un cuerpo todos tienen que ir a la tierra. En la doctrina mormona, Dios y Jesucristo tienen cuerpos, y como nosotros estamos tratando de ser como ellos, teníamos que recibir un cuerpo. Esto se hizo posible al venir a la tierra. Por medio de la expiación de Jesucristo, todos recibiremos un cuerpo en la resurrección que será nuestro por la eternidad. Al venir a tierra cumplimos con el paso esencial de recibir un cuerpo físico para nuestros espíritus. Ahora la lucha es controlar los impulsos naturales del cuerpo para vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Nuestros cuerpos nos diferencian del diablo y sus secuaces, que no pueden tener cuerpos.

Una parte esencial de obtener un cuerpo es tener la habilidad de procrear. Aun no todos pueden tener hijos en esta vida, el evangelio de Jesucristo enseña en cuanto a la resurrección y un cuerpo perfecto, que significa que todos tendrán esta posibilidad en la eternidad. Los mormones creen que Dios es nuestro Padre Eterno, y que su papel es el de Padre. Cuando tenemos hijos en la tierra, empezamos a conocer el papel de padre, y si somos obedientes podemos tener el privilegio de saber lo que significa ser padre eterno. La familia es la unidad básica de la sociedad y de la Iglesia, y como las familias pueden ser eternas, también son la unidad básica de la eternidad. Nacemos a la vida familiar sobre la tierra y aprendemos como vivir en familias porque eso es nuestro futuro en la eternidad también.

Al venir a la tierra, cada persona recibe la oportunidad de heredar un reino de gloria de Dios. De hecho, todos los que vienen a la tierra, recibirán un grado de gloria después del juicio final. Tenemos, en esencia, un derecho innato en la vida después de la muerte, pero depende de nuestra obediencia a Dios en esta vida.

La Prueba de Esta VidaEditar

Los mormones creen que también somos enviados a la tierra para ser probados, para ver si en verdad le seremos fieles a Dios, aun cuando Él no “esté viendo.” El venir a la tierra se puede comparar a un joven saliendo de su hogar para estudiar. Este joven puede decidir continuar obedeciendo lo que sus padres le enseñaron, o puede abandonar lo que ya aprendió. De la misma manera, Dios no esta parado en frente de cada uno de nosotros, corrigiéndonos inmediatamente si hacemos algo malo. Recibimos ayuda y siempre podemos contar con Él, y el ha puesto sus palabras a nuestra disposición por medio de los profetas y las escrituras, pero hemos salido de la presencia de Dios. Sin que Él nos esté vigilando, ¿en verdad, haremos lo que Él quisiera que hiciéramos? ¿Lo amamos lo suficiente para obedecerle aun cuando la recompensa se tarde un poco? ¿Podemos sacrificar cosas que en verdad queremos por lo que Dios dice que es bueno para nosotros?

Dios sabe si vamos a tener éxito o fracasar, y hasta el grado de éxito o fracaso que alcanzaremos, pero aun así, nosotros debemos pasar por la prueba. Siempre tendremos nuestra libertad. Dios puede saber lo que haremos, pero la prueba es nuestra no de Él. Todavía tenemos que cumplir algunos requisitos para recibir la recompensa de Dios. Aun que Dios sabe lo que haremos con nuestra vida en la tierra, nosotros tenemos que aprender por experiencia propia. No solo creceremos y cambiaremos por medio de nuestras experiencias, y así calificaremos para la gloria de Dios, pero también nos comprobaremos a nosotros mismos quienes somos en verdad cuando le obedecemos a Dios. Dios nos conoce, pero también tenemos que conocernos a nosotros mismos si en verdad queremos madurar.

El Propósito Final de la Vida TerrenalEditar

En fin, nuestra vida en la tierra es solo un paso hacia la vida eterna. Es relativamente corta, pero esta prueba es gran parte de nuestro progreso. Nuestro desempeño aquí en la tierra determina lo que haremos después de esta vida, el tipo de progreso que tendremos, y aun el tipo de personas que nos rodearán. Cuando termine nuestra vida terrenal, entraremos a un nuevo paso de nuestro progreso, y estaremos aun más cerca de Dios. Nuestra meta es llegar a ser como Él, y llegar al grado de que podamos hacer la obra que Él hace.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.