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¿Qué Abarca la Doctrina Mormona?Editar

La Doctrina Mormona nos dice que antes de que el mundo fuese creado y antes que naciéramos, todos existían como espíritus. La doctrina mormona dice que una persona es un cuerpo y un espíritu, y que los espíritus de todos los hombres vivían en el cielo antes de la creación. Dios propuso un plan para nosotros, haciendo posible nuestro progreso eterno. Esto se conoce como “El Plan de Salvación.” Este plan propone que los espíritus en el cielo sean enviados a la tierra para recibir un cuerpo y enfrentar tentaciones y pruebas. En esta tierra también se nos presentaría la oposición, haciendo posible el pecado. El pecado nos hace indignos de regresar a la presencia de Dios, y seguir progresando, y por eso Dios también nos proveyó un Salvador, el Señor Jesucristo, para poder superar el pecado y las pruebas de nuestra vida y hacer posible nuestro regreso a Dios. Lucifer también era uno de los hijos espirituales de Dios. El propuso un plan alterno al mismo tiempo. En su plan, los hombres sobre la tierra no tendrían albedrío moral. El albedrío nos da la posibilidad de escoger el mal en vez del bien. Lucifer quería negarnos la oportunidad de elegir y de ser responsables por nuestros por nuestras acciones. El quería salvar a todos y recibir toda la gloria. Porque se rebeló, Lucifer fue echado del cielo con la tercera parte de todos los espíritus en el cielo que lo siguieron. Se convirtieron en el diablo y sus ángeles, y son ellos los que ahora tientan a la humanidad.

En la doctrina mormona, la Biblia es la palabra de Dios. Como fue escrito en Génesis, Jesucristo creo la tierra por el poder de Dios, y colocó a Adán y Eva en el Jardín de Edén. Después de la transgresión de Adán y Eva, ellos fueron echados del Jardín de Edén al mundo caído. Un ángel le enseño a Adán el plan de salvación y Adán, enseñó el plan a sus hijos. Esto dio inicio a la sucesión patriarcal de profetas como se registra en el Antiguo Testamento. El Nuevo Testamento registra el ministerio del Salvador Jesucristo y Su Expiación, que superó los efectos de la caída e hizo posible que todos los seres humanos puedan regresar a la presencia de Dios. La doctrina mormona difiere de otras religiones cristianas en la creencia de que la Iglesia que Jesucristo dirigía por medio de sus apóstoles fue destruida en el primer siglo después de Cristo por la apostasía, la persecución, y el asesinato. La doctrina mormona señala que la autoridad para predicar y administrar el evangelio, que Cristo había dado a los apóstoles, para la salvación del mundo, no estaba más sobre la tierra. El poder del sacerdocio fue quitado de la tierra y no se restauró hasta un tiempo después.

La doctrina mormona declara que José Smith, siendo un joven de 14 años, que buscaba respuestas a sus preguntas en cuanto a la religión, tuvo una visión de Dios el Padre y Jesucristo, en el año 1820. Por medio de esta visión, y otras visitas angelicales, José Smith fue llamado a ser un profeta moderno y un nuevo apóstol de Jesucristo. Por medio de José Smith, la autoridad del sacerdocio de Dios que no había estado sobre la tierra por casi 1800 años, fue restaurada. Con el poder del sacerdocio, José Smith volvió a organizar la Iglesia de Jesucristo en 1830. La doctrina mormona es firme en enseñar que los cielos no están cerrados, las revelaciones, visiones, y milagros todavía existen en tiempos modernos. Es por la revelación moderna y profetas modernos, que la doctrina mormona acepta más escrituras, aparte de la Biblia, como la palabra de Dios.

El Libro de Mormón es central en la doctrina mormona. No reemplaza la Biblia pero se complementan entre si. El Libro de Mormón es más testimonio de Jesucristo y su parte en el plan de salvación. Este testimonio se da a través del pueblo de Dios que vivió en el continente americano desde 600 años antes de Jesucristo hasta 420 años después de su nacimiento. La doctrina mormona también acepta Doctrina y Convenios, que son revelaciones registradas que recibió José Smith, y la Perla de Gran Precio, que son escritos de Moisés y Abraham traducidos por José Smith. Las palabras de un profeta viviente son consideradas tan importantes como las palabras en el Libro de Mormón y la Biblia, y otras escrituras mormonas.

El templo también es uno de los enfoques de la doctrina mormona. En el templo una persona recibe instrucciones más elevadas en el evangelio de Jesucristo y hace convenios con Dios. La promesa de Dios es que todos lleguemos a ser como el es, y todos los hombres tienen el potencial de llegar a ser como Él es. El plan de salvación, preparado desde la creación del mundo fue diseñado con este propósito.

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